Si vos o gente de tu entorno está atravesando una situación de consumo problemático, tienen derecho a una atención inmediata con un servicio gratuito que brinde información, orientación y acompañamiento.

 Tal como lo menciona la norma, las adicciones deben ser abordadas como parte de las políticas de salud mental, debiendo garantizarse todos los derechos establecidos en la Ley Nacional de Salud Mental y la Ley Provincial Nº 2.440.

En caso de no recibir la atención requerida comunícate con nosotros

0800 999 3776

Conocer tus derechos te abre la posibilidad de elegir el camino que querés seguir.

Las personas en situación de consumo problemático tienen derechos…

  • a recibir atención sanitaria y social integral gratuita y humanizada
  • a preservar su identidad
  • a recibir tratamiento y a ser tratado con la alternativa terapéutica más conveniente, que menos restrinja sus derechos y libertades, promoviendo la integración familiar, laboral y comunitaria
  • a que en el caso de internación involuntaria o voluntaria prolongada, las condiciones de la misma sean supervisadas periódicamente por el Órgano de Revisión de Salud Mental.
  • a no ser identificado ni discriminado por una situación de consumo problemático actual o pasado
  • a ser informado de manera adecuada y comprensible de los derechos que lo asisten y de todo lo inherente a su salud y tratamiento
  • a poder tomar decisiones relacionadas con su atención y su tratamiento dentro de sus posibilidades
  • a recibir un tratamiento personalizado en un ambiente apto con resguardo de su intimidad
  • a no ser objeto de investigaciones clínicas ni tratamientos experimentales sin un consentimiento fehaciente.
  • a recibir una justa compensación por su tarea en caso de participar de actividades encuadradas en emprendimientos laborales o trabajos comunitarios, que impliquen producción de objetos, obras o servicios que luego sean comercializados.

En la provincia de Río Negro la prevención y asistencia de los consumos problemáticos se realiza a través de centros asistenciales dependientes de los Servicios de Salud Mental Comunitaria y Adicciones de los Hospitales Generales, en los municipios, en comisiones de fomento, organizaciones sociales y ONGs.

Las modalidades de abordaje son múltiples y deben adecuarse a la situación particular de cada persona.