La protección y el cuidado del entorno natural son esenciales para el bienestar humano y el progreso económico global.
El ser humano es parte de una realidad ambiental, de los ecosistemas con los que interactúa y de los que se vale para su protección y subsistencia. En diferentes grados, los seres humanos y las sociedades están íntimamente ligados al medio que les rodea, siendo algunos grupos (como los pueblos originarios, los productores) directa y especialmente dependientes de los recursos que el planeta nos brinda. Es por ello que la existencia de un medio ambiente sin riesgos, limpio, saludable y sostenible es imprescindible para garantizar el bienestar de los seres humanos y el disfrute pleno de todos los derechos inherentes a ellos.
Estamos en presencia de los llamados derechos de tercera generación, también denominados derechos de la solidaridad o derechos emergentes, conjunto de nuevos derechos de los pueblos o colectivos que tratan de responder a los retos más urgentes de la comunidad internacional. Entre ellos se encuentran el derecho al desarrollo, el derecho a la paz, el derecho a beneficiarse del patrimonio de la humanidad, o el derecho al medio ambiente.
Garantizar estos derechos no recae tan sólo en los Estados, sino sobre todo el mundo, incluyen a ciudadanos e instituciones públicas y privadas y exigen de cooperación internacional.
Desde la Defensoría del Pueblo son muchas las acciones que se llevan adelante en pos de garantizar el derecho a un medio ambiente sano. Algunos ejemplos para mencionar: intervención en los factores de contaminación del río Negro, intervención ante incidentes derivados de la explotación hidrocarburíferos en el Alto Valle de la provincia, estudios de los procesos mineros: el tratamiento de los residuos sólidos urbanos, la preservación de los bosques nativos, etc.
Iniciativas individuales que suman
- Separar residuos y llevarlos al Punto Verde.
- Plantar árboles.
- Mantener limpios patios, veredas y espacios públicos.
- Ahorrar y cuidar el agua.
- Participar en actividades de cuidado ambiental.
- Reducir, reutilizar y reciclar.
- Caminar y utilizar bicicleta.
- Reducir el uso de plásticos.
- Publicar en redes sociales.
- Bolsas reutilizables para las compras.
- Apagar luces y desconectar aparatos.
- Reemplazar lámparas por tecnología LED.
- Compostar restos de frutas, verduras y hojas.